Hay una pregunta que me gusta hacer cuando hablamos de autoestima:

¿Cómo te hablas cuando nadie te está escuchando?
Porque muchas veces somos increíblemente duros con nosotros mismos.
Si un amigo comete un error, le decimos:
«No pasa nada. Todo el mundo se equivoca.»
Pero cuando nosotros cometemos el mismo error:
«Soy un desastre.»
«Nunca hago nada bien.»
«Siempre termino arruinándolo todo.»
¿Por qué somos tan diferentes con nosotros?
La autoestima no significa pensar que eres perfecto
Tener una buena autoestima no significa mirarte al espejo todos los días y decir:
«Soy el mejor.»
Significa poder reconocer tus capacidades sin negar tus dificultades.
Significa cometer un error y no convertirlo en una sentencia sobre tu valor como persona.
La hipnosis y el trabajo emocional
La hipnosis clínica puede integrarse dentro de un proceso terapéutico para trabajar determinados pensamientos, emociones y patrones relacionados con la percepción que tenemos de nosotros mismos.
Pero nuevamente, el cambio no depende únicamente de una sesión.
También ocurre en las pequeñas decisiones que tomamos todos los días.
Te propongo un ejercicio
Durante una semana, cada noche escribe tres cosas:
Algo que hice bien.
Algo que aprendí.
Algo que agradezco de mí.
No tienen que ser grandes cosas.
Puede ser:
«Hoy fui paciente con mis hijos.»
«Hoy terminé algo que llevaba días posponiendo.»
«Hoy tuve el valor de decir que no.»
«Hoy descansé cuando necesitaba descansar.»
Estamos acostumbrados a registrar nuestros errores.
Vamos a empezar a registrar también nuestros avances.
Cinco hábitos para fortalecer tu autoestima
1. Cumple pequeñas promesas contigo.
Si dices que vas a caminar 15 minutos, intenta hacerlo.
Cada pequeña promesa cumplida fortalece la confianza en ti.
2. Deja de compararte constantemente.
Las redes sociales muestran momentos seleccionados, no la vida completa de una persona.
3. Cuida tu cuerpo.
Dormir, alimentarte adecuadamente y moverte no son castigos. Son formas de autocuidado.
4. Aprende a poner límites.
No necesitas agradarle a todo el mundo.
5. Habla contigo como hablarías con alguien que quieres.
Cuando cometas un error, pregúntate:
«¿Qué le diría a alguien que quiero si estuviera pasando por esto?»
Y después intenta decírtelo a ti.
Quizás no necesitas convertirte en otra persona
Quizás necesitas dejar de tratarte como si fueras tu enemigo.
La autoestima no siempre comienza con amarte.
A veces comienza con algo mucho más sencillo: dejar de hacerte daño con la manera en que te hablas.
