Heridas del pasado: cómo trabajar los traumas y recuperar tu bienestar

Hay experiencias que terminan.Pero eso no significa que nuestro cuerpo y nuestra mente hayan terminado de procesarlas.

Una relación que nos hizo daño.

Una pérdida.

Una experiencia de violencia.

Un accidente.

Una infancia complicada.

Una situación que vivimos y que todavía nos cuesta recordar.

A veces pensamos:

«Eso pasó hace años. Ya debería haberlo superado.»

Pero sanar no funciona con un calendario.

El trauma puede aparecer de muchas maneras

No siempre aparece como un recuerdo claro.

Puede aparecer como una reacción exagerada.

Como dificultad para confiar.

Como miedo al abandono.

Como necesidad de controlar todo.

Como problemas para poner límites.

Como evitar determinadas situaciones.

O incluso como una sensación difícil de explicar:

«No sé qué me pasa, pero no consigo sentirme bien.»

¿Y qué puede aportar la hipnosis clínica?

La hipnosis puede utilizarse dentro de determinados procesos terapéuticos para trabajar emociones, pensamientos, sensaciones y respuestas aprendidas.

Pero quiero ser muy cuidadosa con algo:

trabajar un trauma no significa obligarte a revivirlo.

No considero que sanar consista en hacerte sufrir nuevamente.

Un proceso terapéutico responsable debe respetar tus tiempos, tu seguridad emocional y tus necesidades.

La hipnosis no debe presentarse como una herramienta para recuperar supuestos recuerdos ocultos como si fueran necesariamente hechos históricos. Los recuerdos humanos pueden ser imperfectos y modificarse con el tiempo.

El objetivo debe ser ayudarte a relacionarte de una manera más saludable con aquello que estás viviendo hoy.

Algunas cosas que puedes comenzar a hacer

1. Aprende a identificar tus límites.

Decir «no» también es una forma de cuidarte.

2. Cuida tu descanso.

El bienestar emocional necesita un cuerpo que también tenga momentos de recuperación.

3. No te obligues a contar todo de una vez.

Puedes avanzar a tu ritmo con un profesional adecuado.

4. Observa tus desencadenantes.

Pregúntate:

«¿Qué estaba ocurriendo justo antes de sentirme así?»

5. Busca espacios seguros.

Personas con las que puedas ser tú sin sentirte juzgado.

Sanar no significa olvidar

A veces creemos que estaremos bien cuando consigamos olvidar lo ocurrido.

Yo lo veo de otra manera.

Sanar puede significar recordar algo que ocurrió sin que aquello siga controlando cada decisión que tomas hoy.

Tu historia forma parte de ti.

Pero tu historia no tiene que convertirse en tu destino.

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